HISTORIA
Estas líneas pretenden situar el alcance general de datos que merecen la pena ser conocidos y recordados y que afectan al sector de la Peletería.
Recapitular hechos ocurridos en épocas de convulsión como las que ha vivido España, es difícil, ya que se han perdido muchos antecedentes.

La actividad peletera es impresionantemente antigua. Se tienen referencias concretas de los siglos IX , X y XII de la aplicación de la piel de pelo al tejido, particularmente en amplias capas, capuchas y ribetes de prendas de tela.

Había numerosos artesanos que, formaron asociaciones que fueron el origen de los gremios medievales. Estos colectivos eran defendidos de sus competidores no agremiados y extranjeros, no permitiéndoles ejercer su oficio.

Eran verdaderos clanes familiares que se transferían por herencia, disfrutando algunos de ellos de privilegios reales.
Ha quedado constancia de organización de gremios en Europa entre los años 1100 y 1158.

En España no aparecen hasta el siglo XIII, siendo una excepción Zaragoza, donde los peleteros fueron reconocidos en el año 1137.

En Zaragoza, todavía hoy día hay zonas como la Plaza de Las Tenerías, que nos recuerdan nuestro pasado gremial.

Se piensa que en el siglo XIV podían existir algunos talleres comunitarios, que se extinguieron a finales del siglo XVI.

El esplendor de estas organizaciones fue muy grande, sin embargo el siglo XVIII fue preludio de su total desaparición y no volvemos a tener pruebas palpables de actividad peletera hasta el siglo XIX.

No quiere decir esto que dejaran de existir, pero no tenían espíritu colectivo ni organización gremial.